A los 40 años, Cristiano Ronaldo sigue desafiando el paso del tiempo y manteniéndose en la élite del fútbol mundial.
- Luisa Uribe

- 24 dic 2025
- 2 min de lectura

A los 40 años, Cristiano Ronaldo sigue desafiando el paso del tiempo y manteniéndose en la élite del fútbol mundial. Para Roberto Martínez, seleccionador de Portugal, no se trata de una casualidad, sino del resultado de una combinación de factores que explican por qué el capitán luso continúa siendo determinante y se prepara para lo que podría ser su sexto Mundial.
En diálogo con Marca, el técnico español dejó en claro que la vigencia de Cristiano se apoya en algo más que el talento. “Hay tres pilares que siempre analizamos: su calidad, la experiencia que aporta y la actitud con la que trabaja cada día”, explicó. Esa autoexigencia constante, según Martínez, es la que mantiene a Ronaldo siempre listo para competir y aportar al grupo.
Esa ambición no queda solo en el discurso. Se traduce en el campo y se transmite al resto del equipo. “Es contagiosa”, afirmó el entrenador, que respaldó sus palabras con números: 25 goles en 30 partidos actuando como delantero centro, una producción que sigue marcando diferencias.
El seleccionador también puso el foco en la transformación futbolística del crack portugués. De extremo desequilibrante a referencia ofensiva, el cambio de posición fue clave para alargar su carrera. “Cristiano condiciona al rival. Su sola presencia obliga a que dos defensores estén pendientes de él, y eso genera espacios que benefician al equipo”, explicó.
Con 955 goles en su cuenta personal, la posibilidad de alcanzar los 1000 parece cada vez más cercana. Sin embargo, Martínez aseguró que ese no es el motor que impulsa al jugador: “Cristiano no vive pensando en cifras futuras. Su secreto es concentrarse en ser el mejor hoy. El día que decida parar, los números hablarán por sí solos”.
La conversación también tuvo un momento de profunda emoción al abordar la muerte de Diogo Jota. Para la selección portuguesa, la pérdida fue devastadora. “Fue una tragedia humana, algo que trasciende el deporte”, reconoció Martínez. Explicó que el vestuario afrontó el duelo con respeto y madurez, recordando a un futbolista que aportaba energía, versatilidad y gol, y cuya ausencia es imposible de llenar.
Más allá del jugador, el entrenador destacó a la persona. Jota, aseguró, sigue siendo una inspiración: “Lo llevamos como una fuerza más. Nos recuerda que hay que darlo todo y disfrutar del presente”.
En lo personal, Martínez evocó a Diogo con especial cariño: un futbolista cercano, comprometido con su comunidad, impulsor de una escuela en su pueblo y un referente dentro y fuera del vestuario. “Tenía contacto con todos. Era muy querido”, concluyó.




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