De Francia a Argelia: Luca Zidane sigue las raíces familiares rumbo al Mundial.
- Luisa Uribe

- 15 mar
- 4 min de lectura

El arquero Luca Zidane aún no había disputado minutos con la selección, pero cuando llegó a Argel en octubre de 2025 fue recibido por una multitud de aficionados que celebraron su decisión. El guardameta del Granada CF, que compite en la segunda división del fútbol español, decidió representar a Argelia, el país de origen de su familia.
Su elección no solo responde a una oportunidad deportiva, sino también a un vínculo emocional con sus raíces. Al aceptar la convocatoria, Zidane completó un proceso de reconexión familiar que lo vincula directamente con la historia de sus antepasados. Además, esta decisión podría llevarlo a disputar el partido debut de Argelia en el Copa Mundial de la FIFA 2026, donde el combinado africano se enfrentará a Selección de Argentina.
Luca nació el 13 de mayo de 1998 en Aix-en-Provence, en Francia. Apenas unos días después de su nacimiento, su padre, Zinedine Zidane, por entonces jugador de la Juventus, perdió la final de la UEFA Champions League ante el Real Madrid en Ámsterdam. Con el paso del tiempo, el club español terminaría convirtiéndose en uno de los escenarios más importantes de la carrera de la familia Zidane.
Sin embargo, poco después llegaría un momento inolvidable para el fútbol francés. El 12 de julio de ese mismo año, Zinedine Zidane anotó dos goles en la final del Copa Mundial de la FIFA 1998, contribuyendo decisivamente a la victoria de Selección de Francia por 3-0 frente a Selección de Brasil y al primer título mundial del país.
La relación de la familia Zidane con Argelia se remonta a una historia previa incluso al nacimiento del propio Zinedine. Sus padres, Smail y Malika, emigraron desde Argelia hacia Francia durante los años 60 en medio de un periodo de conflicto armado en su país natal. Marsella fue el primer lugar donde se establecieron tras abandonar su tierra, marcada por el proceso de independencia argelina que provocó la muerte de cientos de miles de personas.
En esa ciudad francesa nacieron los cinco hijos del matrimonio, entre ellos el menor, Zinedine Zidane. Años más tarde, el exfutbolista recordaría con emoción el papel fundamental de sus padres en su vida. En 2017, tras ver un video en el que su padre hablaba sobre su carrera, expresó entre lágrimas que tanto Smail como Malika habían sido siempre una guía para él.
La infancia de Luca y la influencia de su familia
Zinedine Zidane también contó que junto a su esposa, Véronique Fernández, intentaron educar a sus cuatro hijos lejos de los excesos que podían generar las comodidades económicas. Según explicó en su biografía publicada en 2020 por el periodista Frédéric Hermel, buscaban que sus hijos crecieran con valores sencillos y alejados de la ostentación.
Entre las decisiones familiares estaba la de mantener un estilo de vida moderado, incluso en detalles como los regalos de Navidad, que procuraban mantenerse dentro de un presupuesto razonable.
A pesar de esos esfuerzos, el apellido Zidane inevitablemente acompañó la carrera de Luca desde sus primeros pasos en el fútbol. La figura de su padre, ídolo en Francia y leyenda del Real Madrid tanto como jugador como entrenador —donde logró, entre otros títulos, tres Champions League consecutivas entre 2016 y 2018— generó expectativas inevitables.
El debut profesional de Luca con el primer equipo del Real Madrid llegó en la última jornada de LaLiga de la temporada 2017-2018, en un empate 2-2 ante el Villarreal CF. Ese campeonato ya había sido ganado por el FC Barcelona liderado por Lionel Messi.
Tras ese partido, Luca expresó que en el campo quería ser reconocido simplemente por su propio nombre y no por el peso del apellido familiar. Aun así, consolidarse en la portería del Real Madrid resultó complicado.
En 2019 inició una nueva etapa al salir cedido al Racing de Santander en la segunda división española. Posteriormente continuó su carrera en clubes como Rayo Vallecano y SD Eibar, hasta incorporarse al Granada en 2024.
La decisión de representar a Argelia
En su etapa juvenil, Luca Zidane fue convocado por la Selección de Francia Sub‑16 en 2014. Un año después vivió uno de sus momentos más destacados al conquistar el Campeonato Europeo Sub‑17, donde además fue el arquero menos goleado del torneo.
Sin embargo, el salto hacia la selección absoluta era mucho más complicado debido al alto nivel competitivo. Con el paso del tiempo, la posibilidad de defender la portería del seleccionado mayor de Francia —o incluso de España, su otra nacionalidad— parecía cada vez más lejana.
Fue entonces cuando surgió la oportunidad de jugar para Argelia, una opción profundamente ligada a su historia familiar. El entrenador suizo del seleccionado argelino, Vladimir Petković, mostró interés en convocarlo para los partidos de las eliminatorias.
El 19 de septiembre de 2025 la FIFA autorizó oficialmente el cambio de nacionalidad deportiva, lo que permitió su convocatoria inmediata.
Zidane explicó que desde su infancia la cultura argelina siempre estuvo presente en su familia y que el país le recordaba especialmente a su abuelo, con quien habló antes de aceptar el llamado y que se mostró profundamente emocionado.
Sus primeras actuaciones con la selección resultaron prometedoras. Debutó como titular en el último partido de las eliminatorias, cuando Argelia ya había asegurado su clasificación al Mundial, en un triunfo 2-1 frente a Selección de Uganda.
También tuvo buenas actuaciones en la Copa Africana de Naciones, aunque el equipo quedó eliminado en los cuartos de final ante Selección de Nigeria.
Durante esos partidos, su padre Zinedine Zidane siguió atentamente su desempeño desde las tribunas. El mismo que, sin importar el país o la camiseta, siempre tuvo presente el origen de su familia. Un legado que comenzó con Smail y Malika y que hoy continúa en Luca.




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