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De la herida del Mundial a una Inglaterra renovada.

7 oct
6 min de lectura

La derrota de Inglaterra frente a Argentina en las semifinales del Mundial fue uno de los golpes más duros para una selección que arrastra décadas de frustraciones. Aquella eliminación hizo que los llamados años de sufrimiento se extendieran hasta seis décadas. Sin embargo, el equipo ya ha comenzado a dejar atrás aquella decepción y Thomas Tuchel ha encontrado durante los últimos compromisos internacionales varias señales positivas.

El extenso periodo de pausa internacional y los cuatro encuentros correspondientes a la Liga de Naciones le permitieron al seleccionador alemán introducir cambios, recuperar futbolistas que habían quedado fuera de sus anteriores planes y dar oportunidades a nuevos integrantes del combinado inglés. Todo ello mientras Harry Kane continúa siendo una pieza fundamental en su proyecto.

Kane sigue siendo el referente de un ataque de enorme potencial

El capitán volvió a demostrar su importancia en el triunfo por 3-0 sobre la República Checa. El encuentro tuvo además un significado especial para Kane, quien alcanzó los 125 partidos internacionales con Inglaterra, igualando la marca de Peter Shilton.

A sus 33 años, el delantero continúa siendo prácticamente imposible de sustituir y sigue ampliando su ventaja como máximo goleador histórico de la selección. Con su última anotación llegó a los 91 tantos, 38 más que Wayne Rooney, segundo en la clasificación con 53 goles en 120 encuentros.

Su estado de forma hace pensar que alcanzar los 100 goles con Inglaterra puede ser solamente una cuestión de tiempo.

Para Tuchel, contar con Kane en estas condiciones ya representa una enorme ventaja. Pero el técnico alemán dispone además de un grupo ofensivo capaz de generar problemas a cualquier selección del mundo.

Kane ocupa el centro de ese ataque, mientras Anthony Gordon atraviesa un momento especialmente destacado. El futbolista anotó en los tres primeros encuentros de la Liga de Naciones frente a España, República Checa y Croacia, aunque no participó en el duelo de Wembley después de recibir descanso.

Su rendimiento también ha crecido desde su llegada al Barcelona procedente del Newcastle. Su velocidad y capacidad para crear juego lo convierten en una amenaza constante.

Por la otra banda aparece Bukayo Saka, quien parece haber recuperado una versión más cercana a su mejor nivel después de un Mundial condicionado por una lesión en el tendón de Aquiles. Su actuación en Croacia, donde marcó dos goles, fue una muestra de ello.

Y detrás de este tridente aparece Jude Bellingham. Con 23 años, el centrocampista es considerado el jugador inglés del año y una de las grandes promesas del futuro de la selección. Su calidad mundial se refleja prácticamente en cada intervención.

El crecimiento de estas piezas puede complicar la situación de Cole Palmer. El jugador del Chelsea quedó fuera de la selección y, durante su ausencia, otros futbolistas han aprovechado para ganar terreno.

Uno de ellos es Morgan Gibbs-White. El jugador del Nottingham Forest incluso interrumpió unas vacaciones familiares para incorporarse al equipo después de haber sido descartado inicialmente.

El panorama ofensivo se completa con Morgan Rogers, del Chelsea, mientras que Rio Ngumoha, futbolista del Liverpool de apenas 18 años, aparece como una alternativa que podría tener protagonismo con Inglaterra durante muchos años.

Si Tuchel consigue mantener saludables y en buena forma a sus principales atacantes, Inglaterra tendrá argumentos suficientes para representar una amenaza seria ante cualquier adversario.

Scott abre todavía más el abanico de alternativas en el centro

No todo fueron buenas noticias durante estos partidos. Una de las mayores preocupaciones llegó con Alex Scott, centrocampista del Bournemouth, quien sufrió una lesión después de haber protagonizado un debut sobresaliente en la goleada 7-0 frente a Croacia.

Scott tuvo una adaptación inmediata al mediocampo inglés. Su capacidad para recorrer grandes distancias, su variedad para distribuir el balón y la intensidad que mostró en las combinaciones hicieron que pareciera completamente preparado para el fútbol internacional.

Su aparición, además, permitió comprobar la cantidad de alternativas que tiene Tuchel para construir su centro del campo.

La situación resulta todavía más interesante porque Declan Rice, futbolista del Arsenal y pieza importante de Inglaterra, se encuentra fuera debido a una lesión mientras se controla su carga de trabajo.

El rendimiento de Scott fue tan convincente que Tuchel llegó a plantear públicamente la posibilidad de que Rice tuviera que competir por su lugar.

“¿Declan sigue siendo un jugador fijo en mi equipo? Sí, pero otros jugadores están llegando e impresionando, y la competencia es constante”, explicó el entrenador.

Sus palabras no representaron una amenaza directa para Rice, pero sí dejaron claro que ningún puesto está completamente garantizado y que Inglaterra cuenta con alternativas.

Por eso, la lesión muscular de Scott que le impidió disputar el partido contra la República Checa representa un problema importante tanto para el jugador como para la selección. Bournemouth, además, teme que pueda permanecer fuera de los terrenos de juego durante aproximadamente dos meses.

Elliot Anderson, fichaje del Manchester City procedente del Nottingham Forest por 116 millones de libras, continúa progresando después de realizar un buen Mundial.

Tuchel también tenía previsto darle protagonismo en estos encuentros de la Liga de Naciones a Myles Lewis-Skelly, joven de 20 años perteneciente al Arsenal.

James Garner, del Everton, también ha recibido oportunidades y cuenta con una consideración especial por parte del seleccionador. Tuchel incluso lo ha definido como el “mini Valverde” de Inglaterra, en referencia al centrocampista del Real Madrid Federico Valverde.

Kobbie Mainoo, del Manchester United, tuvo que abandonar la concentración debido a una lesión. Mientras tanto, Adam Wharton, del Crystal Palace, sigue sin conseguir entrar de lleno en los planes del entrenador pese al potencial que se le atribuye.

Alexander-Arnold recuperó terreno y ahora parece difícil apartarlo

La relación entre Tuchel y Trent Alexander-Arnold ha sido uno de los temas recurrentes desde la llegada del técnico al banquillo inglés. Las dudas del entrenador sobre las capacidades defensivas del lateral derecho del Real Madrid llegaron hasta el punto de que el futbolista quedó fuera de la convocatoria para el Mundial.

Las señales de advertencia habían aparecido anteriormente. Después de no convocarlo para los partidos de clasificación mundialista contra Andorra y Serbia en agosto de 2025, Tuchel había reclamado al jugador una mayor responsabilidad defensiva.

El técnico había insistido entonces en que, para tener un papel importante con Inglaterra, Alexander-Arnold debía tomarse muy seriamente su trabajo sin balón, especialmente porque un solo error durante una eliminatoria o un torneo puede terminar siendo decisivo.

Pero las últimas decisiones de Tuchel muestran un cambio de escenario.

Alexander-Arnold regresó a la convocatoria para los cuatro encuentros de la Liga de Naciones y respondió con actuaciones que prácticamente obligan al seleccionador a mantenerlo dentro del equipo.

Con 27 años, volvió a ser titular bajo las órdenes de Tuchel frente a la República Checa en Praga. Fue además su primera titularidad con el técnico desde que marcó en la victoria de la Liga de Naciones contra Finlandia en octubre de 2024.

En ese encuentro mostró una de sus grandes virtudes: su capacidad para generar peligro con sus centros. Precisamente una asistencia suya de enorme calidad permitió a Gordon abrir el marcador.

En Wembley volvió a dejar su sello. Primero obligó al arquero Lukas Hornicek a realizar una intervención de gran nivel tras un tiro libre ejecutado desde unos 30 metros. Después continuó generando peligro mediante varios centros que llevaron su sello característico.

Aunque sus posibles problemas defensivos no fueron el centro de la discusión durante estos partidos, su calidad técnica y creatividad fueron suficientes para demostrar que volver a dejarlo fuera sería una decisión difícil para Tuchel.

Hall aparece como una alternativa muy seria por la izquierda

Lewis Hall fue otra de las figuras que más ganó crédito durante esta etapa de la Liga de Naciones. El lateral del Newcastle United aprovechó su oportunidad y presentó argumentos importantes para convertirse en una opción habitual para el puesto de lateral izquierdo.

Su oportunidad apareció después de que Nico O'Reilly, del Manchester City, regresara a su club debido a una lesión. O'Reilly había sido titular durante el Mundial y también había comenzado el primer partido contra España.

Hall aprovechó la ausencia para mostrar sus condiciones. El futbolista de 22 años, que recientemente renovó su contrato con Newcastle hasta 2031, respondió de manera convincente.

Su rendimiento fue positivo tanto en los dos encuentros ante la República Checa como en la goleada conseguida en Croacia.

Pero hay otro elemento que puede jugar a su favor: su conexión con Anthony Gordon.

Ambos fueron compañeros en el Newcastle United y esa relación volvió a reflejarse sobre el terreno de juego. Hall y Gordon mostraron una coordinación por el costado izquierdo que puede hacer que Tuchel tenga que analizar seriamente sus próximas decisiones.

O'Reilly no ha cometido errores que expliquen por sí solos una pérdida de protagonismo. Sin embargo, continúan las interrogantes sobre si su posición natural es realmente la de lateral izquierdo o si se trata de un centrocampista adaptado a esa zona.

Hall, en cambio, consiguió responder en todos los aspectos. Su rendimiento ha convertido su ausencia del once en una decisión mucho más complicada y, además, la conexión que mantiene con Gordon añade otro argumento a su favor.

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