EE. UU. rompe récords con casi 63 millones viendo la final del Mundial.

El éxito televisivo del campeonato superó incluso las previsiones más optimistas de las cadenas encargadas de la transmisión. Así lo aseguró Vicente Navarro, socio director de la agencia de marketing deportivo GotDigital, especializada en fútbol.
Según explicó el especialista, tanto Fox como Telemundo registraron audiencias muy superiores a las estimaciones internas que manejaban antes del inicio del torneo, consolidando al Mundial como uno de los acontecimientos televisivos más rentables del año.
Ese crecimiento también se trasladó al mercado publicitario. Navarro indicó que un espacio comercial de 30 segundos durante los encuentros de la fase eliminatoria llegó a alcanzar un valor cercano al millón de dólares, más del doble de lo que costaban anuncios similares durante el Mundial de 2018.
Entre las compañías que apostaron por anunciarse durante la competición figuraron grandes marcas internacionales como PepsiCo, Home Depot, Anheuser-Busch y Coca-Cola, de acuerdo con los datos publicados por la firma de inteligencia de mercado SensorTower.
Aun así, estas cifras continúan por debajo del coste habitual de un anuncio de 30 segundos durante la Super Bowl, donde el precio suele situarse alrededor de los ocho millones de dólares, e incluso puede ser superior.
Las pausas de hidratación generaron nuevos ingresos
Más allá del aumento de espectadores, el torneo también abrió una nueva fuente de ingresos para las empresas propietarias de los derechos audiovisuales.
Las pausas de hidratación implementadas durante los partidos dividieron cada encuentro en cuatro bloques, creando nuevos espacios comerciales que permitieron incorporar publicidad adicional.
Diversos analistas consideran que esta fórmula ayudó a amortiguar el elevado coste de los derechos televisivos y despertó un notable interés entre empresas vinculadas principalmente a los sectores de bebidas y alimentación.
Según un informe publicado por The Hollywood Reporter durante el mes de junio, Fox, dirigida por Lachlan Murdoch, calcula ingresar al menos 250 millones de dólares únicamente gracias a la publicidad emitida durante esas pausas.
En contraste, Telemundo optó por no insertar anuncios durante esos intervalos.
Para Luke Stillman, director ejecutivo de la consultora Madison and Wall, este nuevo modelo comercial representa una oportunidad muy importante para incrementar la inversión publicitaria alrededor del Mundial.
El especialista considera incluso que no sería extraño que esta estructura termine convirtiéndose en una característica permanente de futuras Copas del Mundo, aumentando todavía más el valor económico de los derechos de transmisión.
Persisten dudas sobre algunos cambios del torneo
A pesar del éxito comercial y televisivo, todavía existe incertidumbre sobre si algunos de los elementos incorporados durante esta edición permanecerán en próximas Copas del Mundo.
Uno de los aspectos que más debate ha generado ha sido el espectáculo realizado durante el descanso de la final, comparado por muchos con el formato tradicional de la Super Bowl.
Esa presentación provocó que el entretiempo se extendiera hasta 27 minutos, una uración considerablemente superior a los 15 minutos que habitualmente contempla el reglamento del fútbol.
El reto para los próximos Mundiales
Tras el enorme impacto alcanzado por el torneo celebrado en Norteamérica, el desafío será comprobar si esas cifras pueden mantenerse en las próximas ediciones.
El Mundial de 2030, organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos, y el de 2034, cuya sede será Arabia Saudita, se disputarán con husos horarios menos favorables para la audiencia estadounidense.
Por ello, algunos especialistas consideran que esa diferencia horaria podría traducirse en registros televisivos inferiores respecto a los alcanzados durante el Mundial de 2026.





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