Egipto inició su camino en la Copa de África de Naciones con una victoria sufrida.
- Luisa Uribe

- 23 dic 2025
- 2 min de lectura

Egipto tuvo que sufrir más de lo esperado en su estreno en la Copa de África de Naciones. Cuando el partido parecía encaminarse a un empate que habría sido histórico para Zimbabue, Mohamed Salah apareció en el tiempo añadido para darle la victoria a los Faraones por 2-1 y confirmar su papel de héroe.
El inicio del encuentro mostró a un Egipto dominante, fiel a su condición de siete veces campeón del continente. Durante los primeros minutos, el equipo se adueñó del balón y avanzó constantemente, guiado por un Salah inspirado que empujaba a los suyos hacia el área rival.
El delantero del Liverpool comenzó a generar peligro con centros precisos. En uno de ellos, Trézéguet estuvo cerca de abrir el marcador, pero su cabezazo terminó estrellándose en el travesaño tras una gran reacción del arquero Arubi. Poco después, Salah volvió a asistir, esta vez a Emam Ashour, que apareció solo pero no logró resolver bien la jugada.
Cuando todo parecía controlado por Egipto, Zimbabue golpeó en una de sus pocas oportunidades. Prince Dube controló con clase un pase dentro del área y definió con tranquilidad ante El Shenawy, sorprendiendo a todos y poniendo en ventaja a los Warriors.
El gol no cambió la postura egipcia. Los Faraones siguieron atacando, aunque sin precisión. Marmoush probó desde lejos y obligó al arquero rival a lucirse nuevamente, mientras que Salah tuvo una ocasión clara antes del descanso que se fue por encima del travesaño.
La segunda parte fue un monólogo egipcio. El empate llegó tras una jugada simple y efectiva: un pase largo habilitó a Marmoush por la izquierda, el atacante avanzó con decisión y sacó un remate potente que terminó en el fondo de la red.
Zimbabue, pese al empate, no se desmoronó. Su defensa resistió con firmeza y complicó a un Egipto que empezaba a desesperarse. Incluso cuando el partido entraba en su tramo final, los Warriors seguían sosteniendo el resultado.
Egipto tuvo una ocasión clarísima en los pies de Zizo, pero el cabezazo se fue muy alto tras un gran centro de Hamdy. El empate parecía sellado, hasta que, en el tiempo de descuento, Salah apareció donde suelen aparecer los grandes: recibió cerca del área y definió desde corta distancia para desatar el festejo egipcio.
Así, con un final dramático, Egipto logró un triunfo clave en su debut y dejó a Zimbabue con las manos vacías, pese a su entrega y resistencia.




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