El Debrecen silenció al Ferencváros en el último suspiro.
Actualizado: 12 oct

El Debreceni VSC consiguió un empate agónico por 1-1 frente al Ferencvárosi TC durante la novena jornada de la Primera División de Hungría. Cuando el encuentro disputado este sábado en el Groupama Arena de Budapest parecía encaminarse hacia una victoria local, Balázs Dzsudzsák convirtió una pena máxima en el minuto 95 y permitió al conjunto visitante llevarse un punto.

FÚTBOL HÚNGARO — NB I | JORNADA 9
Ferencvárosi TC 1-1 Debreceni VSC (0-0)
Estadio: Groupama Arena, Budapest.
Asistencia: 11.593 espectadores.
Goles: Máriusz Corbu (65') para el Ferencváros; Balázs Dzsudzsák (90+5', penalti) para el Debrecen.
Entrenadores: Balázs Borbély (Ferencváros) y Gert Remmel (Debrecen).
Alineaciones
Ferencváros: Dibusz; Nagy O., Raemaekers, Gómez, Cadu; Nagy Á., Corbu; Yusuf (Birmancsevics, 74'), Zachariassen, Arzani (Lisztes, 58'); Bagi (Kovacevic, 58'; O'Dowda, 81').
Debrecen: Andreev; Tercza (Hoffman, 56'), Meíjas, Lang, Guerrero; Batik; Baldoni (Kocsis D., 71'), Dzsudzsák, Boskovic, Dénes V.; Szendrei (Adinany, 62').
Amonestaciones: Yusuf (5'), Meíjas (25'), Kocsis D. (77'), Gómez (88') y el entrenador del Ferencváros, Balázs Borbély (89'), todos por las acciones e infracciones señaladas durante el encuentro.

Un regreso al Groupama Arena sin el ritmo esperado
La actividad futbolística regresó al estadio del Ferencváros después de más de un mes sin que sus aficionados pudieran ver al equipo disputar un partido allí. La última presentación liguera en casa había sido el 9 de septiembre, cuando el derbi frente al Újpest terminó 2-2.
Desde entonces, el conjunto verdiblanco había disputado otros compromisos: goleó 7-0 al DEAC en la Copa de Hungría, derrotó 3-1 al Celtic en la Europa League y empató 1-1 frente al Nyíregyháza en el campeonato nacional. Posteriormente, llegó la pausa motivada por los encuentros de las selecciones.
Ese periodo permitió al entrenador Balázs Borbély trabajar en diferentes aspectos del juego, introducir ajustes tácticos y preparar al equipo, aunque no pudo contar con todos sus futbolistas debido a los compromisos internacionales.
El Debrecen también aprovechó el descanso para continuar su proceso de adaptación bajo la dirección de Gert Remmel, quien asumió el cargo durante el verano. Sin embargo, los nueve puntos obtenidos en las primeras ocho jornadas no representaban necesariamente el rendimiento que esperaba el club.
Antes del encuentro, Balázs Dzsudzsák había dejado clara la intención del equipo visitante en una entrevista en vídeo publicada en dvsc.hu: «Vamos a jugar al fútbol. No vamos a sobrevivir al partido». El desarrollo de los primeros minutos reflejó esa postura, pues el Loki salió a competir sin encerrarse cerca de su propia portería.
El Debrecen tomó la iniciativa, pero faltó precisión
Durante el primer cuarto de hora, el equipo visitante mostró mayor iniciativa y buscó avanzar con una propuesta activa. No obstante, le costó transformar esa intención en ocasiones verdaderamente peligrosas contra la portería defendida por Dénes Dibusz.
En el Ferencváros también existían motivos de preocupación. Attila Osváth, quien había participado en los tres encuentros de la selección húngara en la Liga de Naciones, comenzó el partido en el banquillo, mientras que Olivér Nagy ocupó el lateral derecho. Más allá de esos movimientos, al equipo local le faltaba fluidez para desarrollar sus ataques.
Las combinaciones no terminaban de funcionar, los pases no encontraban con facilidad a sus destinatarios y el dominio territorial tampoco era suficiente para imponer condiciones con claridad.
Cuando se había superado la primera media hora, el Debrecen dispuso de su cuarto saque de esquina. Dzsudzsák se encargó de ejecutar el lanzamiento y Blaz Boskovic conectó un cabezazo que obligó a Dibusz a realizar una intervención espectacular. Aquella acción representó la primera oportunidad que realmente puso a prueba al guardameta local.
En el tramo final de la primera mitad, el Ferencváros incrementó ligeramente su intensidad y consiguió acercarse con más frecuencia al área rival. Bamidele Yusuf probó con un disparo, aunque Plamen Andreev no tuvo que intervenir para mantener el marcador sin goles antes del descanso.
Corbu abrió el marcador y el partido ganó intensidad
El conjunto local regresó del vestuario con una actitud más decidida. Apenas habían transcurrido diez minutos de la segunda parte cuando Máriusz Corbu probó suerte con un remate dirigido hacia la esquina inferior derecha, una acción que exigió atención al portero del Debrecen.
Poco después, Ádám Bagi tuvo la oportunidad de finalizar una buena jugada ofensiva, pero no consiguió conectar el remate de manera adecuada. Daniel Arzani tampoco logró concretar su intento.
El Debrecen, por su parte, dejó claro que seguía con opciones de hacer daño y protagonizó una acción en la que Dénes Vilmos se encontró con el poste. Sin embargo, fue el Ferencváros quien consiguió romper la igualdad.
Franko Kovacevic, que había ingresado como suplente, recibió una ocasión muy clara y disparó a corta distancia, pero Andreev respondió con una parada. La jugada continuó y Kristoffer Zachariassen encontró una buena solución con un centro preciso. Esta vez, Corbu aprovechó la oportunidad y envió el balón al fondo de la red en el minuto 65.
Con el 1-0 en el marcador, el encuentro se abrió. El Debrecen asumió mayores riesgos en busca de la igualdad, mientras que el Ferencváros intentó aprovechar los espacios para mantener su ventaja.

Dzsudzsák apareció en el último suspiro
El equipo visitante estuvo cerca de conseguir el empate en el minuto 70. Dzsudzsák recibió un balón servido por Krisztián Lisztes y sacó un remate dirigido hacia la esquina inferior derecha, pero no consiguió superar al guardameta.
En la siguiente acción, Balázs Borbély tuvo que realizar otra modificación: Kovacevic abandonó el campo después de recibir un golpe en el muslo que hizo pensar en una posible lesión. O'Dowda entró posteriormente en el encuentro.
Cuando el Ferencváros parecía tener asegurada la victoria, llegó el desenlace inesperado. En el tiempo añadido, la intervención del VAR permitió señalar un penalti a favor del Debrecen. Dzsudzsák asumió la responsabilidad desde los once metros y convirtió en el minuto 90+5, estableciendo el 1-1 definitivo.
El tanto significó un rescate importante para el Loki, que evitó marcharse de Budapest con las manos vacías gracias a la sangre fría de su capitán en los instantes finales.
Para el Ferencváros, en cambio, el resultado prolongó una racha de empates en su estadio: sus tres encuentros ligueros disputados como local habían terminado igualados.
El próximo compromiso del conjunto verdiblanco será el jueves, cuando reciba al Viktoria Plzeň en la fase regular de la Europa League. El Debrecen se marcha de esta jornada con un punto conseguido en el último momento y después de resistir ante un rival que había logrado adelantarse en la segunda mitad.

Más Fotografías del partido aquí: Fotos de Javier Zambrano.





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