El Fradi generó más, pero Ludogorets fue letal y se impuso 2–1
- Javier Zambrano

- 20 feb
- 3 min de lectura

En el playoff de la Europa League, el Ludogorets se impuso 2–1 como local frente al Ferencváros. El conjunto húngaro generó más oportunidades de gol, pero no logró capitalizarlas, mientras que el equipo búlgaro terminó imponiéndose con un tanto de gran factura. En el minuto 95 los locales marcaron por tercera vez, aunque el gol fue anulado por fuera de juego. La revancha se disputará el próximo jueves en el Groupama Aréna.
Del blanco al verde: la batalla contra la nieve
Veinticuatro horas antes del partido, más de la mitad del campo del Huvepharma Aréna estaba cubierto por una capa continua de nieve de al menos treinta centímetros. Sin embargo, el jueves ya no quedaba rastro blanco sobre el césped. Más de treinta operarios trabajaron intensamente —incluso el entrenador Per-Mathias Högmo colaboró brevemente con la pala— para dejar el terreno en condiciones. Vestidos con chaquetas verdes, los empleados retiraron nieve hasta la una de la madrugada, conscientes de que la llegada de heladas nocturnas habría complicado aún más la tarea.
Para la mañana del encuentro, el estadio de Razgrad mostraba un césped completamente verde. El sol intenso y los 8 grados centígrados ayudaron a derretir la nieve acumulada el día anterior. En las calles inclinadas del pequeño municipio búlgaro el agua corría como arroyos, mientras los peatones intentaban esquivarla con grandes saltos. En el centro, jubilados disfrutaban del sol en los bancos, fumando con calma. Más tarde llegaron los aficionados del Ferencváros —en coche, autobús (tras 17 horas de viaje) o vía Bucarest—, cuyos cánticos comenzaron a escucharse en distintos locales. Para despejar también las gradas fue necesario el trabajo de jugadores y entrenadores de la academia del Ludogorets, el equipo femenino y cientos de voluntarios.
El partido
Tal como anticipó Robbie Keane, el estado del terreno no sería excusa. El técnico irlandés incluyó en el once inicial a dos refuerzos invernales: el defensor argentino-español Mariano Gómez y el delantero croata Franko Kovacevic. También fue titular Mohammed Abu Fani, inscrito por primera vez en esta edición del torneo. El cuerpo técnico aprovechó al máximo la posibilidad de registrar tres nuevos futbolistas para el playoff. El sistema con dos delanteros —Bamidele Yusuf aportando potencia y Kovacevic técnica— fue una de las decisiones llamativas.
Sin embargo, el primer golpe lo dio el Ludogorets. En la jugada del 1–0, hasta cuatro intentos de remate se produjeron dentro del área antes de que el suizo Kwadwo Duah disparara desde posición tapada hacia el lado derecho del arco. Era un gol evitable y los jugadores del Ferencváros lo sabían.
Lejos de desmoronarse, el campeón húngaro reaccionó rápidamente. Tres minutos después empató: Yusuf se impuso físicamente y, tras una salida poco convincente del portero Hendrik Bonmann, definió desde un ángulo cercano a la línea de fondo. Fue un tanto clave desde el punto de vista anímico. Antes del descanso, el Ferencváros tuvo ocasiones para adelantarse: Kovacevic remató al guardameta, Yusuf estrelló un disparo contra la estructura publicitaria tras el arco, luego llegó apenas tarde a un centro desde la derecha y Cadu también intentó sin éxito. Desde el banquillo, Robbie Keane insistía en que sus jugadores pensaran mejor cada acción y evitaran pelotazos sin sentido. Al final del primer tiempo, el césped evidenciaba el desgaste provocado por la nieve, especialmente frente a las porterías.
En la segunda mitad predominó la intensidad física. Tras una acción firme de Dénes Dibusz el juego se interrumpió varios minutos. Ötvös Bence recibió una fuerte patada en el tobillo y poco después tuvo que abandonar el campo, siendo reemplazado por Júlio Romao. Las entradas duras continuaron durante un tramo considerable.
Cuando parecía que el Ferencváros estaba imponiendo su madurez europea, el Ludogorets volvió a golpear. En el minuto 67, el español Son colocó el balón con precisión en el ángulo superior derecho para el 2–1. También este gol pudo haberse evitado con mayor contundencia defensiva, ya que la jugada superó con relativa facilidad a Romao y Kanikovszki.
En el tramo final quedó la incógnita: ¿aceptaría el campeón húngaro la derrota mínima pensando en la vuelta o buscaría el empate inmediato? Ingresaron Kristoffer Zachariassen y Lenny Joseph para reforzar el ataque, pero el marcador no cambió. El tercer tanto del Ludogorets en el 90+5 fue invalidado por fuera de juego.
El duelo de vuelta se disputará el jueves a las 18:45 en el Groupama Aréna. El Ferencváros mantiene opciones claras de avanzar a octavos de final, donde el rival será portugués: Porto o Braga.
Resultado: 2–1.



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