El Inter, señalado por sus problemas defensivos.

Martínez: “El Inter tiene hambre, pero debemos corregir los goles que estamos recibiendo”
Josep Martínez vive un nuevo capítulo de una trayectoria marcada, en buena medida, por situaciones inesperadas. El guardameta del Inter de Milán se encuentra concentrado con la selección española, una convocatoria que representa la materialización de un sueño que perseguía desde niño. Frente a él está ahora un grupo que viene de conquistar la Eurocopa y el Mundial y que ha extendido su impresionante racha de partidos sin perder hasta los 40 encuentros.
Su llegada al fútbol de máximo nivel tampoco siguió un camino convencional. Martínez comenzó en un modesto club de Valencia y terminó siendo descubierto por su representante casi por casualidad, cuando este había acudido a observar a otro futbolista. Años después, su primera oportunidad con la selección absoluta también estuvo vinculada a una circunstancia inesperada: en 2021 fue convocado después de que Sergio Busquets diera positivo por COVID.
Más recientemente, una lesión poco habitual de Joan García volvió a abrirle las puertas de la selección. Pero la vida de Martínez también está marcada por un episodio mucho más doloroso. Hace un año, tras la muerte de una persona cercana, decidió modificar su recorrido habitual hacia el centro de entrenamiento para recordar a ese ser querido. Aquella decisión terminó relacionada con una tragedia que, según reconoce, llevará consigo para siempre.
Ahora, instalado nuevamente en el entorno de la selección, el portero explica que su adaptación fue sencilla. Ya conocía a numerosos integrantes del grupo, entre ellos jugadores con los que había coincidido durante sus dos años en La Masia, mientras que con otros había compartido etapas en las categorías inferiores de España.
También conoce bien a Luis de la Fuente. El guardameta coincidió con el actual seleccionador durante su etapa en la Sub-21 y considera que, pese al éxito alcanzado, su personalidad no ha cambiado. Lo describe como una persona cercana y humilde que ha conseguido transmitir al equipo una enorme ambición.
Para Martínez, uno de los aspectos más llamativos de esta selección no es únicamente el talento individual de sus futbolistas. Lo que realmente le sorprendió fue la manera en que todos juegan como un bloque.
El portero destaca que esa cohesión resulta especialmente llamativa porque una selección nacional dispone de mucho menos tiempo de trabajo conjunto que un club. Los jugadores pasan buena parte del año con entrenadores diferentes y el seleccionador cuenta con pocos días para transmitir sus conceptos. Aun así, Martínez observa un grupo que parece vivir y competir con una misma mentalidad, algo que considera extraordinario.
El Inter necesita corregir su fragilidad defensiva
Cuando el análisis se traslada al Inter, Martínez reconoce que el equipo está ofreciendo un buen rendimiento, aunque considera necesario prestar atención a un problema concreto: los goles recibidos.
El guardameta rechaza que la responsabilidad pueda recaer exclusivamente sobre él. A su juicio, la defensa es una cuestión colectiva y todo el equipo debe contribuir para reducir los errores que están permitiendo a los rivales marcar demasiado.
Martínez confía en que el Inter pueda corregir esa situación porque identifica la ambición como una de las principales características del grupo. La intención, explica, es competir siempre para ganar, mejorar constantemente y añadir elementos nuevos a su juego con el objetivo de alcanzar su mejor versión cuando llegue la parte decisiva de la temporada.
Uno de los aspectos que considera necesario revisar son los malos comienzos de algunos partidos. Las remontadas o situaciones adversas ante la Roma y el Real Madrid dejaron una enseñanza clara: comenzar un encuentro con una desventaja de dos goles complica demasiado el camino.
El portero admite que el equipo tuvo momentos de relajación en determinadas situaciones y considera que ese comportamiento no puede repetirse. Sin embargo, asegura estar tranquilo porque dentro del vestuario existe conciencia sobre el problema y voluntad para trabajar en su solución.
Respecto a la derrota sufrida en Madrid, Martínez lamenta que el Inter no pudiera obtener un resultado positivo pese a haber estado cerca de conseguirlo frente a un rival de primer nivel. Su valoración del equipo sigue siendo positiva: considera que el conjunto italiano tiene capacidad para enfrentarse a cualquiera, aunque para demostrarlo necesita evitar conceder ventajas innecesarias.
Los errores forman parte del fútbol
El guardameta también atraviesa un período en el que algunos errores cometidos con el Inter, especialmente ante el Real Madrid y Udinese, han quedado bajo el foco, justo antes de su regreso a la selección española.
Martínez asegura que intenta afrontar tanto los buenos como los malos momentos con tranquilidad. Para él, equivocarse es una posibilidad inherente al fútbol y lo realmente importante es estudiar qué ocurrió para evitar repetirlo.
Por eso considera que no tiene sentido buscar culpables individuales cada vez que un futbolista falla. Los errores forman parte del juego y, desde su perspectiva, incluso son una de las razones por las que se producen los goles.
En un equipo como el Inter, sostiene, la respuesta debe ser colectiva. Cuando un compañero atraviesa un mal momento, el resto tiene que respaldarlo y ayudarlo a recuperar su nivel.
El episodio trágico que vivió el año pasado, además, es algo que Martínez reconoce que permanecerá con él para siempre. Aun así, entiende que la única manera de seguir adelante es mirar hacia el futuro.
Preparado para una nueva etapa de máxima exigencia
Con el calendario entrando nuevamente en una dinámica de partidos cada tres días, Martínez asegura sentirse preparado. Su confianza no se limita a su estado físico: también considera que el equipo está mentalmente dispuesto a afrontar todo lo que aparezca en el camino.
El portero insiste en que el Inter no quiere establecer límites a sus aspiraciones. La intención es competir tanto en Italia como en Europa contra cualquier rival.
Durante su concentración con España, Martínez también reflexionó sobre aquello que considera que distingue al fútbol de su país.
A su juicio, la principal diferencia está en una filosofía de juego que España lleva desarrollando desde hace muchos años. Incluso durante las etapas más complicadas, explica, el fútbol español mantuvo su confianza en ese modelo y terminó obteniendo los frutos del trabajo realizado.
Martínez creció observando a la generación que conquistó el triplete de grandes títulos entre 2008, 2010 y 2012, y encuentra similitudes entre aquel equipo y la actual selección española. Sin embargo, también observa una evolución en el uso de los jugadores rápidos por las bandas.
Considera que esa presencia tiene hoy un peso mucho mayor y marca una diferencia respecto al pasado. También señala que se trata de un aspecto que, desde su perspectiva, no está tan presente en el fútbol italiano, donde los extremos tienen un papel diferente.
Su visión sobre Italia
Finalmente, Martínez habló sobre la selección italiana y no ocultó que ve un importante potencial en ella.
El guardameta considera que Italia cuenta con futbolistas de calidad, incluidos varios jugadores de primer nivel que forman parte del propio Inter. Sin embargo, entiende que el equipo nacional italiano necesita recuperar una identidad futbolística clara.
Después de la derrota sufrida en el Mundial, cree que Italia también debe recuperar la confianza. Para Martínez, el principal desafío no está relacionado con la falta de talento, sino con una cuestión de mentalidad.
Desde su perspectiva, la calidad existe; lo que necesita Italia es volver a encontrar un estilo definido y recuperar la seguridad necesaria para desarrollarlo.





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