top of page
  • YouTube
  • Instagram
  • Tik Tok
  • Trapos
  • Facebook
  • X

El Mundial 2026 cambiará su ritmo: pausas obligatorias y partidos en cuatro tiempos.


El Mundial de 2026 marcará un antes y un después en la forma de vivir un partido de fútbol. La FIFA confirmó que todos los encuentros del torneo incluirán pausas fijas de hidratación, una en cada tiempo, una decisión que dividirá cada partido en cuatro segmentos de juego, sin importar la ciudad, el estadio o las condiciones climáticas.


La idea no surge de la nada. En los deportes más populares de Estados Unidos y Canadá, como el fútbol americano de la NFL o el baloncesto de la NBA, los partidos se estructuran en cuartos. Ahora, ese concepto llegará también al fútbol en el escenario más grande de todos.


Hasta ahora, las pausas para refrescarse eran una herramienta excepcional, aplicada según el criterio del árbitro y solo cuando el calor o la humedad lo exigían. En el Mundial de 2026, en cambio, estarán predefinidas, con una duración exacta de tres minutos y ubicadas alrededor del minuto 22 de cada tiempo, algo nunca antes visto en una Copa del Mundo.


El director del torneo, Manolo Zubiria, fue claro al explicar el alcance de la medida. En declaraciones difundidas por la FIFA, aseguró que en cada partido, independientemente de si el estadio tiene techo o de la temperatura ambiente, habrá una pausa de hidratación de tres minutos, contabilizada de silbato a silbato. También dejó abierta la posibilidad de ajustar la aplicación si una interrupción por lesión se produce justo antes del momento previsto.


Detrás de este cambio, la FIFA insiste en un argumento central: la protección de los futbolistas. El presidente del organismo, Gianni Infantino, suele comparar el próximo Mundial con “104 Super Bowls”, una forma de reflejar la magnitud del evento. Más allá del impacto mediático, la entidad subraya que la prioridad es el bienestar físico de los jugadores y la necesidad de ofrecer las mismas condiciones para todas las selecciones.

El nuevo formato, además, abre un abanico de consecuencias. Las cadenas de televisión contarán con espacios ideales para insertar publicidad, mientras que los entrenadores dispondrán de más momentos para dar indicaciones. De hecho, el tiempo entre mensajes técnicos se reducirá a la mitad y el número de charlas durante el partido se multiplicará por tres.


Si algún cuerpo técnico logra interpretar y explotar estas interrupciones, las repercusiones tácticas podrían ser profundas. El Mundial de 2026 no solo promete ser el más grande de la historia, sino también uno de los más distintos en su manera de jugarse.

Comentarios


lewispineda.com (2).png
Servi Toyota..png
Laura Galeano.png
bottom of page