Hungría vence a Eslovenia y deja importantes lecciones para Marco Rossi.
- Javier Zambrano

- 30 mar
- 3 min de lectura
Actualizado: 21 abr

El amistoso ganado por Hungría frente a Eslovenia gracias al gol de Szabolcs Schön dejó numerosas conclusiones. El equipo demostró que debe mantenerse concentrado en defensa hasta el último instante y también hubo futbolistas que aprovecharon la oportunidad para llamar la atención del seleccionador Marco Rossi.

La selección húngara volvió a derrotar a Eslovenia después de 28 años, aunque este dato no representa necesariamente el mensaje principal del encuentro disputado el sábado por la noche. Tras quedar fuera del Mundial, el técnico Marco Rossi subrayó que toda victoria es positiva, pero en este inicio de una nueva etapa era más importante observar el rumbo del equipo. El triunfo fue más instructivo que liberador, especialmente si se analiza la primera mitad. El partido evidenció carencias, pero también mostró que con ajustes adecuados el equipo puede recuperar el control, cambiar el ritmo y terminar imponiéndose.
El primer tiempo ofreció varias lecciones. Aunque Hungría dominó la posesión, la circulación fue poco efectiva, con demasiados pases laterales o hacia atrás, y faltó la variedad ofensiva que había caracterizado los mejores momentos del equipo de Rossi. Eslovenia presionó alto y adelantó su defensa con valentía, sin adoptar una actitud conservadora. El propio seleccionador reconoció que su equipo tuvo dificultades para acelerar el ritmo bajo la presión rival.

En ataque se notó especialmente la ausencia de Barnabás Varga, quien se perdió el partido por lesión y regresó a Atenas. El encuentro volvió a demostrar que su sustitución no está resuelta. No solo falta un delantero capaz de sostener los balones largos, sino que su presencia influye en toda la estructura ofensiva. Sin él, los envíos largos se perdieron con frecuencia, los defensores no encontraron referencia y Dominik Szoboszlai tuvo que retroceder en varias ocasiones para recibir. Esto mejoró la calidad de los pases, pero también lo alejó del área. Dániel Lukács tuvo una actuación discreta, mientras que Donát Bárány, quien ingresó tras el descanso, generó más problemas a la defensa eslovena con su insistencia, aunque parece más útil como revulsivo que como solución definitiva.
El desarrollo cambió claramente tras el descanso, mérito de Marco Rossi. Las sustituciones dinamizaron el juego, Hungría disputó mejor las segundas jugadas y aumentaron los pases hacia adelante. Bárány tuvo una ocasión inmediata y Roland Sallai dispuso de varias oportunidades. Sallai creó sus propias situaciones, pero su definición evidenció la falta de continuidad como delantero, ya que en el Galatasaray lleva meses actuando como lateral derecho, algo que podría afectar al ataque de la selección.

El partido también dejó conclusiones sobre la profundidad del plantel. Milán Vitális debutó como titular y tras el descanso conectó mejor el mediocampo con la delantera. Otros suplentes también respondieron. Tamás Szűcs entró con buenas sensaciones y el gol decisivo reflejó el aporte colectivo. La jugada comenzó con la carrera y centro de Attila Osváth, continuó con la llegada de Zsolt Nagy y la presión de Bárány, y finalmente Schön aprovechó el rebote para marcar. El extremo, de 25 años, anotó tres minutos después de ingresar, cumpliendo el rol esperado de un buen suplente.
La defensa también ofreció aspectos destacables. Balázs Tóth realizó una intervención importante con los pies, mientras que Willi Orbán y Márton Dárdai completaron un encuentro sólido pese a haber trabajado juntos apenas en el último entrenamiento. La estabilidad defensiva sigue siendo la base del equipo, especialmente con Orbán como referencia.

Sin embargo, el triunfo no significa que todos los problemas estén resueltos. Los minutos finales evidenciaron falta de control, recordando situaciones anteriores como la derrota ante Irlanda. Hungría quedó replegada en el tiempo añadido, algo que deberá corregirse. En el fútbol internacional, la gestión de la ventaja es fundamental y el equipo aún tiene margen de mejora.
En resumen, tras un primer tiempo débil, Hungría reaccionó bien y mostró capacidad de ajuste. Sin embargo, la falta de un delantero centro claro, la sobrecarga de responsabilidades para Szoboszlai y la dificultad para cerrar los partidos siguen siendo cuestiones pendientes.
Más fotos del partido aquí:
Fotos de Javier Zambrano.
























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