La historia de Iris Ashley Santiago empieza con fuerza en el Real Madrid femenino.
- Javier Zambrano

- 23 dic 2025
- 2 min de lectura

La historia de Iris Ashley Santiago empieza a escribirse con fuerza en el Real Madrid femenino. Con solo 18 años, la delantera de Guadalajara ha aprovechado su oportunidad y ya se ha ganado un lugar entre las máximas goleadoras del equipo. Hoy, su nombre aparece como el cuarto en la tabla interna, una señal clara de que su irrupción no es casualidad.
La lesión de Bruun fue el punto de partida. Ante la baja de la atacante danesa, Pau Quesada decidió apostar por la juventud, y Ashley respondió con goles y personalidad. Cuatro tantos la avalan, incluidos dos frente al Espanyol en los octavos de final de la Copa. Tras aquel encuentro, no ocultó su emoción: era su primer doblete y un motivo de orgullo personal. Con su 1,73 de altura, comienza a consolidarse como una ‘9’ con proyección.
Pero el camino hasta aquí no fue corto. Desde niña, Iris se formó en distintos clubes de la Comunidad de Madrid, pasando por el RSD Alcalá, el Rayo Vallecano y el Madrid CFF, donde fue puliendo su talento antes de dar el salto definitivo.
Ese salto llegó con el Real Madrid juvenil, donde coincidió con futbolistas como Pau Comendador y Silvia Cristóbal. Juntas levantaron el Torneo Juvenil de la RFEF en 2025, tras vencer al Barcelona en la final. Un año antes, Iris ya había saboreado la élite internacional al ser subcampeona del mundo Sub-17 en 2024.
La temporada 2024-25 supuso un cambio decisivo en su carrera. Dejó atrás el fútbol juvenil para competir en Primera RFEF, un desafío que afrontó mientras mantenía una rutina exigente fuera del campo. Cada mañana asistía a clases en su instituto y luego viajaba a Valdebebas para entrenar, aprovechando el trayecto para comer y dejando los estudios para el regreso.
En la campaña 2025-26, su realidad cambió por completo. La dinámica del primer equipo pasó a ser su día a día y la oportunidad no tardó en llegar. Debutó el 14 de septiembre ante el Madrid CFF y poco después marcó su primer gol en San Mamés, con una definición brillante que cerró un triunfo contundente.
El reciente doblete ante el Espanyol confirmó su gran momento. Con apenas 379 minutos disputados, suma cuatro goles, una efectividad que habla por sí sola.
Respaldada por entrenadores y compañeras, Iris se siente en crecimiento constante. Aunque hoy viste el dorsal 43, su ambición es clara: convertirse en la ‘9’ del Real Madrid del futuro. Y por lo que muestra en el campo, ese sueño ya empezó a tomar forma.




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