Marruecos se coronó campeón de la Copa Árabe tras imponerse por 3-2 a Jordania.
- Luisa Uribe

- 21 dic 2025
- 2 min de lectura

Marruecos escribió una nueva página dorada en su historia futbolística al derrotar por 3-2 a Jordania en una final inolvidable de la Copa Árabe, resuelta recién en el tiempo suplementario. Fue un partido cambiante, intenso y cargado de dramatismo, que mantuvo la incertidumbre hasta los últimos minutos.
El golpe inicial llegó casi sin aviso. A los cuatro minutos, Tannane vio adelantado al arquero Abulaila y, desde más allá de la mitad del campo, sacó un remate preciso y potente que terminó inflando la red. Marruecos se adelantaba temprano y parecía tomar el control del encuentro.
Tras el descanso, Jordania salió decidida a cambiar la historia. La igualdad llegó con una jugada trabajada desde un córner corto: Mohannad Abu Taha envió el centro y Ali Olwan, atento en el área chica, ganó en las alturas para marcar el empate. Minutos más tarde, el mismo Olwan volvió a ser protagonista al transformar un penal, sancionado por una mano clara de El Mahdioui, y dio vuelta el marcador.
Cuando el reloj marcaba el final y Jordania acariciaba el título, Marruecos se negó a rendirse. A falta de tres minutos, una acción caótica tras un tiro de esquina terminó con Hamdallah empujando la pelota al fondo del arco para el 2-2. El VAR revisó la jugada y confirmó el gol, prolongando la definición al alargue.
El tiempo extra tuvo de todo. Jordania celebró fugazmente un gol que fue anulado por mano y, poco después, llegó el momento decisivo. A los 99 minutos, un centro volvió a caer en el área, Saadane ensayó una chilena que no fue al arco pero dejó el balón servido, y Hamdallah apareció nuevamente para empujarla y desatar el festejo marroquí.
Así, Marruecos se consagró campeón de la Copa Árabe en un torneo que regresó a Qatar tras tres años y que reunió a 16 selecciones de Asia y África. La final se jugó en el Estadio Lusail, el mismo escenario que fue testigo de la histórica definición del Mundial 2022 entre Argentina y Francia.
Tal como había ocurrido en la edición anterior, toda la competencia se desarrolló en Qatar, utilizando seis estadios mundialistas, en una clara apuesta por mantener vivo el legado de la Copa del Mundo.
Ambos finalistas habían recorrido caminos exigentes. Marruecos y Jordania superaron la fase de grupos, avanzaron por cuartos y semifinales y llegaron a la definición como los mejores del certamen. Para los marroquíes, el título refuerza su crecimiento sostenido en el plano regional e internacional; para Jordania, quedó el sabor amargo de haber rozado el mayor logro de su historia reciente.
La Copa Árabe, con selecciones de la AFC y la CAF, continúa ganando prestigio. Qatar, Argelia, Baréin, Comoras, Egipto, Irak, Jordania, Kuwait, Marruecos, Omán, Palestina, Arabia Saudí, Siria, Sudán, Túnez y Emiratos Árabes Unidos dieron forma a un torneo que volvió a confirmar su peso en el calendario internacional.
El recuerdo inmediato remite a 2021, cuando Argelia se consagró campeón en el Estadio Al Bayt ante Túnez, también un 18 de diciembre. Tres años después, la historia volvió a escribirse en Qatar, esta vez con Marruecos levantando el trofeo en Lusail.




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