Aguirre destaca la casta de México tras una nueva goleada.

La selección de México firmó una contundente victoria por 3-0 sobre República Checa y continúa dejando una huella importante en el Mundial. Sin embargo, para su entrenador, Javier Aguirre, el verdadero valor del equipo no está en los registros alcanzados hasta ahora, sino en los desafíos que todavía quedan por afrontar.
Durante la rueda de prensa posterior al encuentro, el técnico mexicano dejó claro que no se detiene a pensar en las marcas históricas conseguidas por el conjunto nacional. Según explicó, toda la atención del grupo está enfocada en el siguiente objetivo y en seguir avanzando dentro del torneo.
El triunfo permitió que México se convirtiera en apenas el quinto país anfitrión en la historia de las Copas del Mundo capaz de ganar sus tres primeros partidos sin recibir un solo gol. Aun así, Aguirre restó importancia a ese dato estadístico y señaló que, en competiciones de esta magnitud, los números pasan a un segundo plano cuando comienza la fase decisiva.
El seleccionador manifestó su satisfacción por el rendimiento mostrado por sus futbolistas y aseguró que este plantel se caracteriza por su personalidad y fortaleza competitiva. Destacó que el equipo posee una gran capacidad para afrontar momentos difíciles y se mostró feliz por la ilusión que ha despertado entre los aficionados mexicanos durante las últimas semanas.
Uno de los aspectos que más elogió fue la aparición de una nueva generación de jugadores. Aguirre destacó el crecimiento de Gilberto Mora, Mateo Chávez y Obed Vargas, quienes poco a poco se han consolidado como piezas importantes dentro de la selección.
El entrenador explicó que los tres jóvenes demuestran una gran preparación futbolística, juegan con naturalidad y no sienten presión al disputar partidos de máxima exigencia. Considera que representan el futuro del fútbol mexicano y una base sólida para los próximos años.
Con el tono cercano que suele caracterizarlo, Aguirre comentó que sus futbolistas acostumbran bromear con él llamándolo "el abuelo", aunque también reconocen que es un entrenador exigente. A sus 67 años, afirmó sentirse satisfecho por el camino recorrido junto al grupo y recordó que, con el paso del tiempo, los jugadores fueron creyendo cada vez más en su propuesta de trabajo.
También resaltó el cambio de mentalidad que observa en las nuevas generaciones del fútbol mexicano. En su opinión, los jóvenes actuales crecieron con mayor confianza en sus capacidades, afrontan los desafíos sin complejos, disfrutan de competir y no permiten que la presión termine afectando su rendimiento.
Aguirre confesó sentirse afortunado por dirigir a un grupo humano con esas características y valoró especialmente el compromiso mostrado por todos los integrantes del plantel.
El entrenador también dedicó unas palabras a Guillermo Ochoa, quien disputó cerca de veinte minutos del encuentro y recibió una emotiva ovación por parte de la afición. Aguirre recordó que el guardameta está participando en su sexto Mundial y lo calificó como una auténtica leyenda del fútbol mexicano.
Asimismo, tuvo un reconocimiento para Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo. El seleccionador destacó el esfuerzo que ambos realizaron para representar a México y aseguró que el camino recorrido por los dos futbolistas hasta llegar a la selección nacional ha sido especialmente difícil. Incluso afirmó que conocer sus historias resulta profundamente conmovedor y elogió la entrega con la que defienden la camiseta mexicana.





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