De la Fuente lanza un mensaje claro: “Ahora empieza la verdad”.

Luis de la Fuente ha evaluado la preparación de España de cara al duelo de dieciseisavos de final frente a Austria, un rival al que reconoció méritos, aunque centró la mayor parte de sus elogios en su propia plantilla.
El técnico señaló que la autoexigencia parte del propio grupo: el equipo sigue un proceso de adaptación y crecimiento según los rivales, y ya se observan automatismos más sólidos desde su llegada. Aun así, dejó claro que ahora no hay margen para errores y se entra en una fase decisiva.
Sobre la conexión entre jugadores como Dani Olmo y Lamine Yamal, explicó que la familiaridad de club facilita el entendimiento, aunque recordó que una selección tiene el reto del poco tiempo de trabajo. Aun así, destacó que el talento del grupo compensa esas limitaciones y permite potenciar el rendimiento colectivo.
En relación con Alejandro Grimaldo y su inconformidad por la falta de minutos, explicó que es normal que jugadores de alto nivel no jueguen todos, pero valoró positivamente su actitud, compromiso y respeto dentro del vestuario, destacando la ausencia de egos y el enfoque colectivo.
De la Fuente aseguró que confía cada vez más en el equipo con el paso de los días y los considera, desde su perspectiva, los mejores del mundo, aunque reconoce la gran igualdad del torneo. Mantiene un equilibrio entre realismo, exigencia y optimismo.
También advirtió sobre las expectativas irreales, señalando que en el fútbol no existen escenarios ideales ni garantizados, y que la clave está en adaptarse y competir en todos los contextos. Subrayó que su equipo es altamente competitivo, aunque cada partido depende del rival.
Respecto a Francia, la calificó como una de las grandes favoritas, aunque insistió en que eso no asegura títulos, especialmente en una competición donde todo se decide en la final del día 19.
Sobre los lesionados, informó que la recuperación de Yeremy Pino ha sido mejor de lo esperado, ya que no hay fractura. Víctor sigue sin ritmo competitivo tras un tiempo de inactividad, y Nico presenta molestias leves que le impedirán jugar el próximo partido, aunque se mostró optimista.
También destacó la confianza de Lamine Yamal, a quien ve seguro y convencido del potencial del grupo. En cuanto a Rodri, Pedri, Fabián y Zubimendi, afirmó que todos están en buen nivel, creciendo y aportando seguridad, independientemente de quién juegue.
Sobre los factores del Mundial como viajes o clima, insistió en que no deben usarse como excusa, ya que la recuperación es parte del profesionalismo y el equipo cuenta con los recursos adecuados.
En cuanto a los penaltis, explicó que se trabajan todos los escenarios posibles y que la decisión de los lanzadores depende de múltiples factores, incluyendo quién esté disponible en ese momento.
Respecto a Austria, la describió como una selección intensa y agresiva, con evolución positiva en los últimos años, lo que anticipa un partido de gran exigencia física y táctica.
Sobre los lanzadores de penaltis, remarcó la importancia del aspecto psicológico y la necesidad de ejecutar con naturalidad, como en un partido normal.
También recordó la capacidad del equipo para superar momentos difíciles en eliminatorias mundialistas.
En relación con México, destacó su gran torneo, su fortaleza como local y su solidez defensiva, compartiendo además la condición de no haber recibido goles en el campeonato.
Sobre Porro y Llorente, explicó que su uso depende del contexto del partido: uno aporta más ante rivales replegados y el otro destaca por su capacidad física y de repetición de esfuerzos.
Finalmente, sobre Lamine Yamal, aseguró que está en condiciones de jugar los 90 minutos si es necesario, aunque su carga ha sido gestionada con prudencia.





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