Deschamps celebra la calma de Francia ante Paraguay.

El seleccionador de Francia, Didier Deschamps, valoró la capacidad de su equipo para mantener la compostura durante un exigente partido disputado en Filadelfia, donde las altas temperaturas y la intensidad del rival complicaron el desarrollo del juego. Francia logró imponerse a Paraguay en un duelo que puso en aprietos a Kylian Mbappé y al resto del conjunto francés en su camino hacia los cuartos de final.
El encuentro se desbloqueó en el minuto 70 gracias a un penalti convertido por Mbappé, que permitió superar a una sólida defensa paraguaya que incomodó durante gran parte del partido a uno de los principales favoritos al título.
Tras el encuentro, Deschamps reconoció la dificultad del compromiso y el planteamiento del rival. Señaló que Paraguay utilizó todos los recursos disponibles y cuestionó el estilo de juego, al considerar que no favorece el espectáculo, aunque subrayó la complejidad que representa enfrentarse a selecciones sudamericanas de ese perfil.
El técnico francés destacó también que este tipo de partidos suelen ser especialmente exigentes y celebró haber superado una fase complicada del torneo. Antes del gol de Mbappé, el encuentro había sido especialmente incómodo para los vigentes subcampeones del mundo, que llegaban a este duelo tras una fase ofensiva brillante con 13 goles en cuatro partidos.
Sin embargo, ante Paraguay, Francia tuvo dificultades para generar ocasiones claras a pesar de dominar ampliamente la posesión. Los jugadores ofensivos Michael Olise, Ousmane Dembélé y Bradley Barcola se vieron limitados por una defensa paraguaya muy cerrada y disciplinada, que incluso había eliminado previamente a Alemania.
Deschamps explicó que el equipo necesitó mantener la concentración durante todo el encuentro, ya que el rival acumulaba muchos jugadores en defensa y reducía los espacios. Además, indicó que las altas temperaturas, cercanas a los 38 grados en Filadelfia, dificultaron la posibilidad de imponer un ritmo alto de juego.
El entrenador también mostró su inconformidad con el criterio arbitral, especialmente por la diferencia en las amonestaciones, ya que Francia recibió tres tarjetas amarillas mientras que Paraguay no fue sancionado en ese sentido. Aun así, evitó la crítica directa hacia el rival y destacó que lo importante era la clasificación.
En los últimos minutos, el cuerpo técnico francés incluso recurrió a jugadores con mayor fortaleza física para proteger a Mbappé ante el incremento de la dureza del partido. Deschamps insistió en que la clave fue mantener la serenidad hasta el final.
Finalmente, el seleccionador ya puso la mirada en el siguiente desafío: Marruecos, al que calificó como uno de los equipos más fuertes del torneo de cara a los cuartos de final.





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