La Francia de Zidane comienza a encontrar una identidad.

Después de apenas dos encuentros al frente de la selección francesa, Zinedine Zidane ya comienza a mostrar algunas de las ideas que pretende desarrollar con el equipo. Francia todavía tiene aspectos por corregir, pero el triunfo 1-0 sobre Bélgica del lunes permitió identificar varias características recurrentes en su propuesta.
Uno de los principales elementos está relacionado con la participación de los defensores centrales en la construcción del juego. El equipo francés busca iniciar las acciones desde atrás, dando protagonismo a los centrales y poniendo especial atención en la salida de balón.
A esto se suma una mayor cercanía entre los futbolistas cuando Francia pasa a la fase ofensiva. La intención parece ser reducir las distancias entre los jugadores para facilitar la circulación y generar más opciones de pase.
El funcionamiento todavía no es perfecto. En Bélgica aparecieron situaciones en las que el conjunto de Zidane no consiguió ejecutar sus ideas con precisión, pero el proceso continúa avanzando y empieza a adquirir una identidad reconocible.
Hay, además, un dato que refuerza esta tendencia. En sus dos primeros encuentros bajo el mando del exfutbolista francés, ambos disputados como visitante, Francia registró una posesión cercana al 65 %.
Evidentemente, dos partidos no son suficientes para establecer un patrón definitivo. Sin embargo, sí permiten identificar determinadas intenciones, especialmente teniendo en cuenta la enorme cantidad de cambios realizados entre ambos compromisos.
De los diez futbolistas de campo que comenzaron frente a Bélgica, nueve fueron diferentes respecto al once inicial utilizado ante Turquía el viernes, también con victoria francesa por 1-0.
Pese a esa importante rotación, algunas constantes se mantuvieron. La apuesta por tener la pelota, comenzar las jugadas desde los centrales y acercar a los jugadores durante los ataques ya aparece como una de las primeras señales del proyecto de Zidane.





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