Orlando Gill hace historia y mete a Paraguay en octavos.

La histórica clasificación de Paraguay quedará grabada entre los grandes capítulos del fútbol guaraní. La selección dirigida por Gustavo Alfaro logró una hazaña inédita al convertirse en el primer combinado nacional capaz de eliminar a Alemania mediante una definición por penaltis en una Copa del Mundo.
El conjunto paraguayo planteó un encuentro de enorme disciplina táctica que incomodó durante todo el compromiso a la selección alemana. En defensa sobresalieron Gustavo Gómez, Juan José Cáceres y José Canale, quien además convirtió el lanzamiento decisivo desde los once metros. En el mediocampo destacó Matías Galarza, mientras que Julio Enciso fue el encargado de abrir el marcador con el 0-1.
Aunque el rendimiento colectivo fue sobresaliente, el gran protagonista terminó siendo Orlando Gill. El arquero de 26 años, perteneciente a San Lorenzo de Almagro, se transformó en el héroe de la noche al detener dos disparos en la tanda de penaltis, evitando los goles de Kai Havertz y Nick Woltemade. A ello se sumó el fallo de Jonathan Tah, que envió su remate por encima del travesaño, antes de que Canale sellara definitivamente una clasificación histórica para los octavos de final.
Con este resultado, Paraguay alcanza por cuarta ocasión esta instancia de un Mundial. En México 1986 fue eliminado por Inglaterra, en Francia 1998 cayó ante la selección anfitriona durante la prórroga y en Corea-Japón 2002 volvió a quedar fuera frente a Alemania. Su mejor actuación llegó en Sudáfrica 2010, cuando eliminó a Japón en la tanda de penaltis para avanzar hasta los cuartos de final, donde España, que posteriormente conquistó el título, lo dejó fuera gracias a un único tanto de David Villa.
Gill, de 1,99 metros de estatura, inició su carrera en San Lorenzo de Paraguay. En 2024 dio el salto al fútbol argentino para incorporarse al club homónimo, San Lorenzo de Almagro. Hasta este Mundial era prácticamente un desconocido fuera de Sudamérica, pero su extraordinaria actuación frente a Alemania cambió completamente su panorama. Durante el encuentro realizó cinco intervenciones decisivas y ya acumula 17 atajadas en el torneo, cifras que, junto a su brillante actuación en la tanda de penaltis, lo han colocado entre las grandes revelaciones del campeonato.
Las críticas de Chilavert
Antes del inicio del Mundial, Orlando Gill estuvo envuelto en una polémica originada por las declaraciones del histórico arquero paraguayo José Luis Chilavert, quien cuestionó su liderazgo dentro del terreno de juego.
"No habla, juega mudo. El fútbol es comunicación, especialmente para un portero. Cuando la jugada supera tres cuartos de cancha y los defensores retroceden al área, el arquero debe ordenar que salgan unos diez metros", expresó el exguardameta.
Gill respondió de la mejor manera posible: con su rendimiento dentro del campo. Su actuación fue determinante para la histórica clasificación paraguaya. Posteriormente, su esposa, Melissa Ávalos, salió en defensa del arquero y respondió públicamente a Chilavert.
"¿Hoy él es todo eso porque no quiso firmar contigo? ¿Por qué no te eligió? Hace apenas unos meses era el mejor según tus propias conversaciones. Hay personas que, cuando no consiguen lo que quieren, buscan perjudicar psicológicamente a los demás", manifestó.
Su futuro podría estar en España
El extraordinario Mundial que está realizando Orlando Gill ha incrementado considerablemente su valor en el mercado internacional. Tras el encuentro, el guardameta fue consultado por la posibilidad de jugar en el fútbol español y reconoció que sería una oportunidad muy atractiva.
"La verdad, ¿por qué no? Sería lindo dar ese paso. Después del Mundial veremos qué sucede y analizaremos todas las posibilidades", comentó durante una entrevista concedida a la Cadena COPE.
De hecho, anteriormente su nombre ya había sido acercado al Valencia, club por el que pasaron futbolistas paraguayos como Lobo Diarte, Nelson Valdez y Omar Alderete.





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